Podría ser que el Reino Unido forme parte del T-MEC

Rebeca Marín

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), reemplazo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), tiene como objetivo impulsar la competitividad de Norteamérica ante otras regiones del mundo. Ahora, parece que el Reino Unido explora la posibilidad de formar parte de este acuerdo comercial. 

Si bien es cierto que el T-MEC no tiene una cláusula de adhesión, existe la posibilidad de que Reino Unido forme parte de él. En una reunión en la Casa Blanca con el presidente Joe Biden, el primer ministro Johnson insistió en que quiere un tratado de libre comercio con EU. Incluso habló de la posibilidad de ser parte del T-MEC. ¿Es esto posible?

 

Si se llegan a alinear intereses y voluntades de los países miembros del T-MEC y de Reino Unido, es posible hablar de un cuarto país en el acuerdo comercial, coincidieron Juan Carlos Baker, académico de la Universidad Panamericana (UP); y Juan Antonio Enciso, director del global One MBA de EGADE Business School del Tec de Monterrey.

 

Sin embargo, señalaron, no sería un camino fácil y tendría que pasar algún tiempo antes de que esto se materialice. Hay que recordar que la negociación del T-MEC duró los cuatro años de la presidencia de Donald Trump (2016-2020) y entró en vigor durante la administración Biden.

 

Ante la negativa de Estados Unidos de iniciar negociaciones con Reino Unido para un tratado de libre comercio, "deja como el segundo mejor escenario que Reino Unido acceda, o que entre al T-MEC", señaló Baker Pineda, quien fue parte del equipo negociador de México en la administración del presidente mexicano Enrique Peña Nieto.

 

Ahora, ante la negativa de EU a un acuerdo bilateral con Reino Unido, "¿Qué habría en el T-MEC que no le vaya a pedir Estados Unidos a Reino Unido en el bilateral? No veo a EU siendo más flexible con Londres solamente porque están en un esquema diferente de negociación", agregó Baker.

 

"Es interesantísimo el concepto porque estaríamos hablando de romper un paradigma", ya que el T-MEC "es un acuerdo con una vocación regional; la estructura y los diferentes elementos administrativos de este acuerdo están pensados para integrar regionalmente a estas tres grandes economías", destacó Encino del EGADE Business School.

 

Además, recordó Juan Carlos Baker, México y Canadá ya tienen acuerdos comerciales con Reino Unido.

 

"En el argot comercial siempre se dice que no hay tiempos en la negociación porque lo que rige a un proceso es la sustancia, no un calendario", sostuvo el académico de la UP. "La parte importante del esfuerzo de cumplir con el nivel de ambición que ya existe en el T-MEC, quedaría en la cancha de Reino Unido y tendrían que dar certeza a Canadá, México y Estados Unidos de que lo pueden hacer", agregó haciendo referencia a temas regulatorios, indicaciones geográficas o empresas del Estado, por citar algunos ejemplos.

 

Además del proceso que de debate entre los tres socios comerciales para admitir a Reino Unido, posiblemente con una nueva negociación y aprobación en los Congresos de cada socio, una de las principales economías del mundo, también habría que tomar en cuenta la reacción y respuesta de la Unión Europea, con quien México recientemente renegoció su tratado de libre comercio (TLCUEM).

 

Lo que Reino Unido busca es recuperar lo que perdió tras su salida de la Unión Europea (Brexit) y para los países de América del Norte es importante tener lazos transatlánticos.

 

Además de los beneficios para la región, el sector industrial mexicano podría beneficiarse de Reino Unido, siempre y cuando puedan incorporarse a nuevas cadenas o redes de valor, así como para generar un mayor valor de lo que se genera en México, consideró Juan Antonio Enciso.

 

"Si Gran Bretaña va a venir a querer imponer sus condiciones –y poner como EU las reglas complejas en el sector automotriz-, va a estar difícil que encontremos un beneficio en general. Pero sí México toma un liderazgo y encuentra estos huecos de generación de valor en las cadenas, puede ser una gran oportunidad", sostuvo.

 

Por ahora la agenda del presidente Joe Biden está enfocada en su plan interno, en sacar a Estados Unidos de la crisis que provocó el coronavirus y el próximo año son las elecciones de medio término, por lo que el tema comercial con Reino Unido no está en la agenda estadounidense.

 

"No tiene que ver con Reino Unido. En general, el tema comercial es profundamente polémico en Washington", aseguró Baker.

 

El escenario para 2024 aún es incierto en Estados Unidos. No se sabe si Biden será reelecto, o regresará Donald Trump o si será la vicepresidenta Kamala Harris. Quien llegue a la Casa Blanca tendrá una agenda tan amplia que un tratado bilateral con Reino Unido no estará en los primeros lugares, concluyó.

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