Los cañonazos de la banca no se detienen. A través del crédito las instituciones financieras otorgan recursos a las personas y empresas en México con el propósito de ayudarles a salir de la actual crisis sanitaria y económica.
Sin embargo, el deterioro en el ingreso de millones de familias comienza a reflejarse en el impago de sus estados de cuenta.
El índice de morosidad financiera (IMOR) en la cartera de crédito total se ubicó en 2.41 por ciento durante mayo, en contraste con el 2.16 por ciento reportado durante el mismo mes del año pasado, de acuerdo con el último reporte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
El IMOR a empresas se ubicó en 1.93 por ciento en mayo, mientras que en la cartera de crédito a la vivienda saltó a 3.17 por ciento, en tanto que la morosidad en consumo aumentó a 5.76 por ciento.
Desde el inicio de la pandemia, los banqueros recibieron una dura advertencia sobre el impacto que tendría el COVID-19 en México y cómo afectaría el delicado estado de salud de la economía. Por ello, alistaron sus armas para cuando fuera adecuado usarlas.
Uno de los cañonazos más importantes fue el plan para diferir hasta seis meses los pagos en tarjetas de crédito, préstamos personales, hipotecarios o para micros, pequeñas y medianas empresas (MiPymes).
Hasta la primera quincena de mayo el programa a la liquidez de los clientes de la banca sumó más de 7.9 millones de créditos, muestran cifras de la Asociación de Bancos de México (ABM).
Del total, 3.2 millones fueron solicitados por MiPymes y personas físicas con actividad empresarial y 2.7 millones correspondieron a tarjetas de crédito.
El resto, 1.8 millones, son de consumo no revolvente y 281 mil acreditados solicitaron el apoyo para su hipoteca.
Luis Niño de Rivera Lajous, presidente de la ABM, comparte en entrevista con Reporte Índigo que hasta la fecha, el programa suma 9 millones de acreditados por casi un billón de pesos, equivalente al 25 por ciento de la clientela y el 22 por ciento de la cartera de crédito total.
También enfatiza que el sector cuenta con 600 mil millones de pesos disponibles para otorgar créditos.
El maestro en Negocios Internacionales y Política Internacional por la Universidad de Nueva York asegura que este programa es el más efectivo en México porque el dinero llega directamente a las personas y a las empresas.
Aun cuando la situación es complicada, Niño de Rivera Lajous confía en la fortaleza del sector financiero y en las medidas que se están implementando para apoyar a los usuarios a que cumplan con sus compromisos.

0 Comentarios