Rebeca Marín
Una de las buenas noticias que puede traer la declaración anual es el saldo a favor; sin embargo, no hay que emocionarse tan rápido ni pensar en cómo gastarlo, ya que hay ocasiones en las que la devolución del SAT (Servicio de Administración Tributaria) nunca llega o tarda demasiado. ¿Por qué ocurren estas situaciones?
Cuando hacemos la declaración anual se nos informa si tenemos saldo a favor o si le debemos al SAT. En el caso de la primera opción, el contribuyente puede pedir la devolución automática, es decir: que le depositen ese dinero a su cuenta bancaria.
Si todo sale bien, ese dinero llegará después de cinco días aproximadamente (siempre y cuando la hayas hecho en tiempo y forma); sin embargo, si eso no ocurre, hay que saber porque
No obstante, existe la posibilidad que durante este proceso se determine que la devolución puede ser menor o de plano no existe un saldo a favor. También puede ocurrir que la Clave Bancaria Estandarizada, es decir, la Clabe, ingresada no sea del contribuyente o que existe alguna inconsistencia que impide la devolución, como:
Que el retenedor expresó no tener relación con el contribuyente sobre los ingresos declarados
Cuando se identificaron ingresos omitidos
Se detecte que hay diferencias entre los ingresos manifestados por el retenedor y lo declarado
También puede impedir la devolución el que haya diferencias en las deducciones personales agregadas en la declaración y la información del SAT.
Se rechazará hacer la devolución cuando: no exista saldo a favor o éste exceda el límite establecido para obtener la devolución de manera automática (en este caso se tendrá que solicitar de manera manual), si el contribuyente estaba suspendido en el Registro Federal de Contribuyentes y cuando las autoridades necesiten verificar el origen del saldo a favor.

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