
Tras recorrer la ampliación de la Línea 4 del Metrobús –su primer acto público en las calles después de la veda electoral-, Sheinbaum Pardo enfatizó que, aunque la derecha gobierne más de la mitad de las alcaldías en la capital, "no va a regresar la corrupción a la ciudad, eso no lo vamos a permitir, no puede regresar la corrupción a la ciudad".
Que soló recuerde que la corrupción nunca se ha ido, porque es ella y su gobierno quien la ha propiciado, porque al no correr a la titular del Metro, Florencia Serranía, después de que ese medio de transporte ha sufrido tres accidentes y el más grave que fue hace poco más de un mes, donde perdieron la vida 26 personas.
Eso no es corrupción y el hecho de que los índices delictivos y los asesinatos se han incrementado en la capital del país, eso también es corrupción, el hecho de mantener a corruptos como funcionarios como es el caso de Francisco Chiguil, quien es acusado por la muerte de nueve jóvenes por el caso New´s Divine y que la misma fiscal, Ernestina Godoy mando a ordenar a los jueces para que cerraran el para no procesarlo.
Para colmo, el mismo Chiguil se volvió a postular como alcalde de la Gustavo A. Madero en estas elecciones y lo sigue solapando, pese a las quejas de vecinos y usuarios que acuden a realizar diferentes trámites y que los mismos empleados les cobran para agilizarlos, pese a que está prohibido.
Otro caso es del mismo accidente suscitado del Metro el tres de mayo, pese a que esa línea fue construida por su antecesor y actual Titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard a quien defendió y hasta la justifico, señalando que no tuvo nada que ver en vez de ponerlo a disposición de las autoridades.
O ella misma, cuando fue delegada en Tlalpan que mando a un perito a supervisar el Colegio Rebsamen unos días antes del sismo del 19 de septiembre de 2017 y que dijo que el inmueble se encontraba en buenas condiciones y luego se vino abajo, matando a más de 25 personas, entre los que se encontraba niños y jóvenes.
O emprender una cacería de brujas contra sus acérrimos rivales como es el caso de Diana Sánchez Barrios a quien acusó de extorsión y amenaza, sin presentar pruebas fehacientes y peso a eso, su hermana Silvia Sánchez Barrios ganó el distrito 9 para una diputación local, pese a que hasta el momento a Diana no se le ha comprobado que sea culpable y aunque lo fuera debería de pagar su culpa.
O el hecho de no poder haber actuado durante la pandemia, donde solamente en la CDMX han muerto más de 50 mil personas, sin contar las que se siguen muriendo y también de no apoyar a las pequeñas y medianas empresas, que pese a que ya estaban en quiebra no les otorgó ningún apoyo económico y muchas cerraron y otras hasta quebraron.
Si eso no es corrupción, no se ha, que le llama corrupción y siendo ella también la principal responsable del accidente en la línea 12 del Metro y de no entregarse a las autoridades o por lo menos de pedir licencia en lo que continúan las investigaciones, sigue en el puesto y poner se a disposición de las autoridades competentes y se podrán mencionar muchos más casos de corrupción, pero solo ella solo los oculta, así que como consejo, lo mejor será mantener la boca y así no le entraran moscas.

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