La advertencia lleva un claro e implícito mensaje para quienes han abusado de su posición de poder a lo largo de los últimos años.
"Ningún partido político, y menos Morena, puede ser un paraguas para delinquir o para corromperse", afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum.
Pareciera ser una simple declaración de la mandataria a pregunta expresa de los reporteros que cubren sus actividades.
Sin embargo, el mensaje es de profundidad. Es decir, que se acabó el paraguas para delinquir.
¿Quién manejaba o controlaba ese paraguas? Sobra decir que el artífice y responsable de toda la impunidad que inunda el país, tiene su residencia en un rancho de Palenque.
El caso del alcalde de Tequila, Diego Rivera, es un ejemplo contundente del permiso que existía para delinquir.
Desde su posición de poder, el abuso, la tortura, la extorsión y demás hechos ilícitos, comprueban la existencia de un Estado mafioso.
Sheinbaum ofreció un mensaje que indica una respuesta a la política criminal impuesta durante el sexenio pasado.
¿Es de aplaudirse el hecho? Podría ser que sí, pero en realidad se trata de una obligación de Estado dar respuesta a las denuncias y a la seguridad que exige la sociedad.
El diario Reforma publicó ayer domingo como nota principal que desde 2018 a la fecha han sido detenidos 25 "narco alcaldes".
Lo que llama la atención es que ocho de los ediles detenidos eran de extracción morenista; cuatro de origen priista y los otros cuatro de MC.
El alcalde de Tequila, asumió el cargo el 1 de octubre de 2024, y fue detenido la semana pasada por los delitos de extorsión y presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
La presidenta Sheinbuam dijo que había recibido denuncias de empresarios de la zona, motivo que llevó a que interviniera la Fiscalía General de la República (FGR).
Es evidente que esa libertad para delinquir la tomaron como una acción de gobierno, puesto que el ejemplo nació en Palacio Nacional desde el sexenio pasado.
La Operación Enjambre puesta en marcha en el Estado de México por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ha llevado a la detención de al menos 60 servidores públicos, principalmente en esa entidad.
La importancia de la declaración de la presidenta, radica en que el alcalde de Tequila era de su partido.
Es evidente que esa libertad para delinquir la tomaron como una acción de gobierno, puesto que el ejemplo nació en Palacio Nacional desde el sexenio pasado.
La Operación Enjambre puesta en marcha en el Estado de México por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ha llevado a la detención de al menos 60 servidores públicos, principalmente en esa entidad.
La importancia de la declaración de la presidenta, radica en que el alcalde de Tequila era de su partido.
Por algo se empieza. ¿Cuántos más serán detenidos y enjuiciados? A meses de la elección intermedia federal ¿habrá filtros para evitar que se cuelen más malosos?
Por lo pronto hay una declaración que debería tomarse como promesa, para impedir que gobierne el crimen en México.
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