Rebeca Marín
Tras ocho años de intentar poner orden en sus finanzas, TV Azteca, del empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego, solicitará un concurso mercantil voluntario como parte de una estrategia para reorganizar sus pasivos y fortalecer su situación financiera.
La compañía informó en un comunicado que la decisión fue aprobada en su asamblea general extraordinaria de accionistas y que la solicitud se presentará en los próximos días, con el objetivo de llevar a cabo una reorganización corporativa, operativa y financiera, tanto de la empresa como de sus subsidiarias.
Detalló que en los últimos años ha enfrentado situaciones adversas como la evolución del mercado publicitario y la irrupción del ecosistema digital, además de presiones financieras derivadas como el desembolso de más de tres mil 800 millones de pesos por el pago de licencias en 2018; también el impacto de la pandemia sobre la inversión publicitaria y recientemente, la liquidación total de sus obligaciones fiscales ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
José Tamez Villarreal, director general del despacho Global Legal Services (GLS) explicó a El Sol de México que, cuando una empresa solicita un concurso mercantil voluntario, está reconociendo su insolvencia, por lo que requiere protección de los tribunales para detener el cobro de deudas y renegociar sus obligaciones.
"Estas medidas actúan como un blindaje legal que permite a la empresa operar sin la amenaza constante de embargos o interrupciones en el servicio. Bajo la supervisión del juez, se prohíbe el pago de obligaciones vencidas con anterioridad a la fecha de admisión".
Indicó que "este respiro" es fundamental para asegurar la continuidad operativa de TV Azteca, es decir, que mantenga sus señales al aire y cumpla con el pago de nómina y proveedores críticos, "lo cual es de vital importancia dada la naturaleza de servicio público de las concesiones de radiodifusión".
Guadalupe Hinojosa, experta en concursos mercantiles, agregó que si se acredita la insolvencia, se declara el concurso y se abre la etapa de conciliación, donde se negocian quitas o reestructuras. Sólo si no se logra un acuerdo, el proceso puede derivar en la quiebra y la liquidación ordenada de activos.
Hinojosa comentó que durante el concurso la empresa opera bajo supervisión judicial y con restricciones claras para proteger la masa concursal, lo que implica límites en la disposición de activos y mayor vigilancia sobre su administración.
De acuerdo con Tamez Villarreal, la posibilidad de que otra empresa o grupo de inversionistas decida "salvar a TV Azteca" es una de las dinámicas más complejas del derecho concursal mexicano.
Rodríguez Sánchez agregó que la empresa continuará operando con normalidad y que esta medida forma parte de una decisión estratégica para fortalecer su estabilidad financiera.
"Hoy damos un paso estratégico para fortalecer nuestra estabilidad financiera y asegurar la continuidad de la operación. Este recurso legal nos permite ordenar integralmente los pasivos de la empresa bajo supervisión judicial, fortalecer nuestra estructura financiera y preservar la operación y los activos", mencionó.
0 Comentarios