Rebeca Marín
Bailaron en las tocadas de Polymarch y en las fiestas al ritmo del Rock en tu idioma. Hoy conforman, en la Ciudad de México y su zona metropolitana, la llamada generación del retiro: hombres y mujeres que han trabajado durante décadas y que hoy se encuentran en la antesala de la edad de la jubilación.
Según el Instituto Nacional Electoral (INE), en la capital viven 1.33 millones de personas entre 50 y 59 años, mientras que en el Estado de México la cifra asciende a 2.04 millones. En conjunto, son más de 3.3 millones de habitantes en ese rango de edad, que en los próximos cinco a diez años estará transitando hacia el retiro.
La Ciudad de México tiene una estructura poblacional más envejecida que el promedio nacional. Según proyecciones del Consejo Nacional de Población (CONAPO) y datos del INE, esta urbe concentra una proporción mayor de personas en los rangos de 50 a 59 años y de 60 a 69 años de edad.
El peso de esta generación se refleja también en el empleo formal. El IMSS reporta que en junio de 2026 había 3.67 millones de trabajadores asegurados en CDMX y 2.06 millones en el Estado de México, lo que convierte a la zona metropolitana en el núcleo del empleo formal del país.
Por su parte, el ISSSTE concentra más de 650 mil servidores públicos afiliados en la capital y cerca de 620 mil en el Estado de México, confirmando que aquí se encuentra la mayor base de trabajadores del sector público.
Estos datos muestran que la CDMX y el Estado de México son el epicentro de la generación del retiro: millones de personas que pronto estarán reclamando su pensión, ya sea como asalariados privados afiliados al IMSS o como servidores públicos bajo el ISSSTE.
Cuando hablamos de retiro solemos pensar en la pensión, en los años de trabajo acumulados o en las semanas cotizadas. Pero hay un detalle que puede ser decisivo y que muchas veces pasa desapercibido: el Expediente de Identificación.
Este expediente es, en palabras sencillas, la “carpeta digital” donde la Afore guarda los datos básicos y biométricos del trabajador: nombre, CURP, NSS, RFC, domicilio y huellas. Es la llave que permite validar la identidad antes de cualquier movimiento en la cuenta individual. Al revisarla, también será un buen momento para revisar que todo esté correcto con los beneficiarios de la cuenta.
En las sucursales de cada Afore y en los Centros de Atención al Público (CARE), donde se capturan biométricos y se revisa la documentación oficial: identificación vigente, CURP, NSS, RFC y comprobante de domicilio. Algunas actualizaciones menores pueden hacerse en la aplicación Afore Móvil, pero la validación completa requiere acudir físicamente.
Daniela Verástegui, directora de Desarrollo de Negocio de Afore Banamex, lo explica con claridad: “Contar con este expediente actualizado contribuye a brindar mayor seguridad en la administración de los recursos y facilita la atención de distintos servicios”. Y advierte: “Realizar este trámite de manera preventiva puede evitar contratiempos cuando sea necesario llevar a cabo algún movimiento en la cuenta individual”.
Para la generación del retiro, mantener vigente el expediente es prioritario: son quienes más pronto necesitarán tramitar pensión, retiros parciales o totales, traspasos de cuenta o unificación de cuentas.
0 Comentarios